Más del 70% del territorio de la jurisdicción de la Corporación Autónoma Regional de la Orinoquia (Corporinoquia) se encuentra bajo alerta hidrológica debido a la continuidad de las lluvias, de acuerdo con el más reciente reporte emitido por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam). El informe detalla que un 33,3% del área regional permanece en alerta roja y un 40,7% en alerta naranja por el riesgo de crecientes en los cauces hídricos.
La máxima advertencia hidrológica (alerta roja) cobija a la totalidad de los 19 municipios del departamento de Casanare; a las poblaciones de Tame, Fortul y Saravena en Arauca; a Pajarito, Labranzagrande, Paya y Pisba en Boyacá; así como al municipio de Cumaribo en Vichada, este último por el aumento en los niveles del río Tuparro. Por su parte, la alerta naranja abarca diez municipios de Cundinamarca, tres de Arauca, tres de Vichada y a la localidad de Cubará en Boyacá.
En relación con la estabilidad de los terrenos y el riesgo de movimientos en masa, el reporte señala que el 13,3% de la jurisdicción ambiental está en alerta roja por posible ocurrencia de deslizamientos, afectando directamente a Monterrey y Yopal en Casanare, Fortul y Saravena en Arauca, y Cubará en Boyacá.
Paralelamente, un 40% del mapa regional registra alerta naranja por riesgo de derrumbes, incluyendo a nueve municipios de Casanare entre los que se encuentran Villanueva, Sabanalarga, Tauramena, Recetor, Chámeza, Nunchía, Paz de Ariporo, Hato Corozal y Aguazul. El panorama de riesgo se completa con una alerta amarilla en el 8,9% del territorio, de la cual forman parte los municipios casanareños de Támara, Sácama y Pore, junto con Cáqueza en Cundinamarca.
Ante estas condiciones hidrometeorológicas, las autoridades ambientales y los organismos de socorro reiteraron el llamado a las comunidades rurales y urbanas para abstenerse de cruzar caudales elevados, monitorear agrietamientos en terrenos o viviendas, evitar la permanencia cerca de taludes inestables y reportar cualquier eventualidad a los comités locales de gestión del riesgo.

