El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses informó que, de los 48 cuerpos recuperados por una misión humanitaria en el departamento del Guaviare, 43 ya han sido identificados formalmente. Los análisis forenses determinaron que 11 de las víctimas corresponden a menores de edad, de los cuales ocho eran niños y tres eran niñas, quienes fallecieron durante los enfrentamientos armados registrados a finales de mayo entre las estructuras de las disidencias de las FARC conocidas bajo el mando de alias Calarcá y alias Iván Mordisco. Los combates se concentraron durante dos días consecutivos en el corregimiento de Charras-Boquerón, una zona rural ubicada a unas seis horas de San José del Guaviare, dejando la cifra de decesos más alta documentada en los últimos dos años de confrontación en esa jurisdicción.
Entre las identidades confirmadas por las autoridades se encuentra la de Daniela Mucutuy, una joven de la etnia uitoto que, de acuerdo con versiones de sus familiares transmitidas por Caracol Televisión, habría sido víctima de reclutamiento forzado cuando aún era menor de edad. Mucutuy era familiar de los cuatro niños indígenas que sobrevivieron 40 días en las selvas de la región tras un accidente aéreo en 2023. Ante este panorama, el senador de la circunscripción indígena, Julio César Estrada, emitió un pronunciamiento público en el que requirió el cese inmediato de las hostilidades y demandó la implementación de medidas estatales urgentes para salvaguardar la integridad de los menores y prevenir su vinculación obligatoria a las dinámicas del conflicto.
El recrudecimiento de la violencia en el Guaviare responde a un proceso de reconfiguración y disputa territorial tras la fractura en 2024 de las facciones disidentes que previamente participaban en bloque dentro de los diálogos con el Gobierno Nacional. Informes de organizaciones especializadas como el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) señalan que la Amazonía colombiana concentró el 14,4% de los casos de reclutamiento forzado documentados en el último año, siendo el Guaviare el departamento con mayor incidencia estadística de este fenómeno en la región geográfica. La Fuerza Pública mantiene el despliegue de unidades tácticas en las zonas rurales del corregimiento para restablecer el orden institucional e impedir restricciones a la movilidad ciudadana.
