El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible oficializó la declaratoria de la nueva Reserva de Recursos Naturales Renovables denominada “Corazón del Mundo”, una figura de ordenamiento territorial que cobija un área aproximada de 1,5 millones de hectáreas en la Sierra Nevada de Santa Marta. A través de un acto administrativo sustentado por la cartera ministerial, se estableció que este perímetro geográfico quedará exento de la implementación de nuevos proyectos relacionados con la exploración y explotación de combustibles fósiles, así como de la apertura de frentes mineros a gran escala. La medida administrativa busca consolidar los corredores biológicos de la región y garantizar la sostenibilidad de las cuencas hídricas que abastecen a los departamentos de Magdalena, Cesar y La Guajira.
De acuerdo con las especificaciones técnicas consignadas en las resoluciones oficiales del Gobierno nacional, la vigencia de esta reserva restringe de forma inmediata a las autoridades competentes la facultad de otorgar nuevos títulos mineros o licencias ambientales para la búsqueda y extracción de hidrocarburos en el subsuelo del área delimitada. De igual manera, el marco normativo estipula la prohibición para suscribir contratos futuros orientados a la producción de minerales o petróleo, suspendiendo la viabilidad de cualquier trámite de licenciamiento que involucre modificaciones estructurales del ecosistema de la zona. Las autoridades locales y las corporaciones autónomas regionales iniciaron la socialización de los mapas de zonificación con las comunidades del sector.
Los comités técnicos del sector minero-energético indicaron que analizarán los alcances de la declaratoria con el fin de evaluar su impacto sobre los bloques exploratorios previamente asignados o que se encuentran en inmediaciones del perímetro protegido. Por su parte, los representantes del Ministerio de Ambiente enfatizaron que las actividades agrícolas tradicionales y los planes de conservación concertados con las comunidades de la región continuarán operando bajo los parámetros normales de sostenibilidad. La implementación de la reserva “Corazón del Mundo” se suma a las estrategias globales de conservación que el Estado colombiano adelanta para dar cumplimiento a los tratados internacionales en materia de mitigación del cambio climático.
