El Frente Carolina Ramírez, perteneciente a las disidencias de las FARC bajo el mando de alias “Iván Mordisco”, anunció el inicio de un paro armado indefinido que afecta la zona fronteriza entre los departamentos de Caquetá y Putumayo. La estructura armada prohibió a partir de este miércoles la movilidad de civiles, el tránsito de embarcaciones por los ríos Caquetá y Caguán, y el transporte por las principales vías terrestres de la región. En el comunicado difundido, el grupo advirtió que cualquier persona o vehículo que incumpla la restricción será considerado objetivo militar, lo que ha generado el cese inmediato de actividades comerciales y de transporte en estos corredores estratégicos del sur del país.
La medida responde a la agudización de la confrontación interna que este frente mantiene con el Frente Raúl Reyes y el Bloque Jorge Suárez Briceño, estructuras que responden a alias “Calarcá”. Esta disputa territorial, que se intensificó desde finales de 2024 tras la ruptura de la unidad de mando en el antiguo Estado Mayor Central, busca el control de las rutas de narcotráfico y economías ilícitas en el arco amazónico. La situación de inseguridad ha confinado a decenas de comunidades que dependen exclusivamente de la navegación fluvial para su abastecimiento y acceso a servicios básicos, dejando a la población civil en medio del fuego cruzado de ambas facciones disidentes.
Autoridades locales y organizaciones de derechos humanos han alertado sobre el impacto humanitario de este bloqueo, que se suma a la ola de violencia que azota a los departamentos de Caquetá, Guaviare y Putumayo en los últimos meses.
