La autoridad ambiental emitió un llamado de prevención a las comunidades de Casanare, Arauca, Boyacá y Cundinamarca tras el más reciente informe del IDEAM, el cual identifica condiciones de riesgo por crecientes súbitas e inestabilidad de terrenos. El reporte señala que el 48% del territorio evaluado se encuentra en alerta amarilla por variables hidrológicas y un 4% en alerta naranja, situación que exige el monitoreo continuo de ríos, quebradas y zonas de influencia hídrica en la jurisdicción.
En cuanto a la amenaza por movimientos en masa, el informe técnico determinó que un 4% del área presenta alerta roja por deslizamientos de tierra, mientras que el 29% se ubica en alerta naranja y un 7% en alerta amarilla. Las áreas con mayor nivel de vulnerabilidad en el terreno corresponden a sectores específicos de Casanare y a zonas de alta montaña en Boyacá y Cundinamarca, donde las condiciones topográficas demandan seguimiento preventivo.
Ante este panorama, los organismos de gestión del riesgo instaron a los habitantes de laderas y riveras a vigilar cambios en los cauces, así como la aparición de grietas en el suelo, inclinación de árboles o flujo inusual de agua en pendientes. De igual forma, las autoridades solicitaron a la población alejarse de áreas de peligro ante cualquier señal de desprendimiento y reportar de manera inmediata las novedades a los comités locales de emergencia.

