Este miércoles 13 de agosto la Asamblea Departamental de Casanare instaló nuevas sesiones extraordinarias convocadas por la Gobernación, que se desarrollarán durante ocho días con el estudio de dos proyectos de ordenanza. Sin embargo, la atención se centra en uno: la incorporación de los recursos del superávit fiscal, iniciativa que llega por cuarta ocasión y que ha sido hundida en las tres anteriores.
En la apertura, el secretario de Planeación, Alfonso Cárdenas, expuso los motivos de la Gobernación para aprobar la incorporación de cerca de $140 mil millones no ejecutados en 2024, que se destinarán a la dotación de la unidad renal, gestión del riesgo y manejo de emergencias, obras viales, programas de deporte y cultura, atención a adultos mayores y salud.
El presidente de la Asamblea, Juan Fernando Mancipe, inició respondiendo a versiones de un medio local que señalaban que no permitiría el ingreso al recinto. Mancipe desmintió tal afirmación, explicando que solo solicitó que el ingreso se diera cuando él estuviera presente, hecho que ha generado comentarios en redes sociales sobre una actitud restrictiva.
También cuestionó que las extraordinarias se hayan convocado únicamente para los proyectos del gobernador, dejando por fuera iniciativas de la corporación. Según él, la posibilidad de extender las sesiones después de aprobar las propuestas de la Gobernación sería una forma de presión.
El presidente advirtió que ocho días resultan insuficientes para estudiar un proyecto de tal magnitud sin el apoyo técnico necesario, y anticipó que, si encuentran errores en la iniciativa, no dudarán en votar nuevamente su archivo, como ya ha ocurrido en tres ocasiones.
Así comienzan unas extraordinarias que podrían definir el futuro de millonarios recursos clave para la ejecución del Plan de Desarrollo y la inversión social en Casanare.
