La bancada del Pacto Histórico, integrada por 43 representantes a la Cámara y 26 senadores, notificó su decisión de declararse formalmente en oposición frente a la administración entrante del presidente electo, Abelardo de la Espriella. A través de un manifiesto público, la colectividad de izquierda argumentó que ejercerá sus funciones legislativas con el propósito de contener e impedir iniciativas gubernamentales que pretendan revertir o desarticular las reformas y avances de carácter social consolidados en los últimos años. Los congresistas hicieron un llamado a los diferentes sectores independientes y sociales para estructurar un denominado Frente Amplio, designando de manera inmediata un comité de compromisarios en ambas cámaras con el fin de entablar diálogos y concertar agendas programáticas con otras vertientes del espectro político del Capitolio.
De manera simultánea los partidos Centro Democrático y el movimiento Creemos, liderado por el alcalde de Medellín, Federico «Fico» Gutiérrez, formalizaron su postura institucional al declararse como bancadas de gobierno.
Por otra parte, los comités directivos del Pacto Histórico anunciaron el inicio de una gira de carácter nacional y la convocatoria a una convención interna con el fin de trazar las directrices metodológicas para el ejercicio del control político en las regiones. Los líderes del movimiento precisaron que el despliegue territorial buscará articular la labor de las curules del Congreso con los liderazgos comunitarios para mantener vigentes las agendas de transformación institucional del Estado.
