El empresario colombovenezolano y exministro del régimen de Nicolás Maduro, Alex Saab, se declaró culpable ante una Corte Federal de Miami por los delitos de conspiración para lavar dinero y transacciones financieras ilícitas. Durante la diligencia, presidida por la jueza Kathleen M. Williams, Saab manifestó «Soy culpable, su señoría», formalizando un acuerdo de 12 páginas con la Fiscalía estadounidense en el que aseguró actuar de manera voluntaria, sin presiones ni amenazas. Tras haber modificado su postura previa del pasado 22 de julio cuando se declaró inocente, el procesado enfrenta una posible pena de hasta 20 años de prisión y multas que oscilan entre los 500 mil y los 100 millones de dólares, dependiendo de los daños estimados, cuya sentencia definitiva se dictará en enero del próximo año.
El proceso contra Saab en Estados Unidos se reabrió tras su deportación efectuada el pasado 16 de mayo y su primera audiencia dos días después, luego de una captura previa en Cabo Verde en 2020 por presunto lavado de 350 millones de dólares que derivó en un intercambio diplomático durante la administración de Joe Biden. Tras regresar a Caracas, donde se desempeñó como ministro de Industrias y director del Centro Internacional de Inversión Productiva, el empresario fue destituido de sus cargos por orden de Delcy Rodríguez y capturado en febrero en una operación conjunta entre el FBI y autoridades venezolanas.
La trayectoria de Saab en el sector público venezolano contó con el respaldo inicial de la fallecida senadora colombiana Piedad Córdoba, quien lo introdujo en los círculos del chavismo para el cobro de deudas por exportación de textiles. Asimismo, el actual presidente de la República, Abelardo de la Espriella, ejerció como su apoderado legal entre 2013 y 2019 en temas reputacionales, comerciales e investigaciones por lavado de activos. De la Espriella ha manifestado públicamente que el pago por dichos honorarios superó las seis cifras y que su relación con Saab se limitó a la asesoría profesional, distanciándose del empresario tras confirmarse sus nexos con el régimen venezolano y facilitando reuniones con autoridades estadounidenses.
