El pasado lunes, pocas horas después del terremoto registrado en el país, Colombia reconoció oficialmente la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, un enclave sirio ocupado por tropas israelíes desde la guerra de los Seis Días en 1967. A través de un comunicado de la Cancillería, la administración nacional argumentó que dicha ocupación constituye un componente esencial de la defensa de Israel y de la protección de sus ciudadanos. La medida se adoptó tras la posesión en Cali del presidente Abelardo de la Espriella, evento que contó con la presencia del canciller israelí, Gideon Sa’ar, quien sostuvo un encuentro previo con el vicepresidente y el canciller Omar Bula.
La decisión convierte a Colombia y a Estados Unidos en los únicos países del mundo en otorgar dicho reconocimiento, contraviniendo la postura de la Organización de las Naciones Unidas, que considera el enclave como territorio sirio. Ante esto, las cancillerías de Egipto, Siria, Catar, Arabia Saudita y Turquía emitieron condenas explícitas. Siria calificó el acto como una violación flagrante de la Carta de la ONU, de las declaraciones del secretario general António Guterres y de la Resolución 497 de 1981 del Consejo de Seguridad. Por su parte, Arabia Saudita y Catar señalaron que las decisiones unilaterales imponen hechos consumados y obstaculizan la paz regional, mientras que Turquía sostuvo que estos intentos aislados de legitimar la ocupación carecen de validez jurídica y vulneran el derecho internacional.
El rechazo compromete relaciones con naciones calificadas como aliadas estratégicas para el país. Catar albergó diálogos de paz con el Clan del Golfo; Egipto mantiene en la península del Sinaí al Batallón Colombia Número 3 desde 1992 en el marco de los Acuerdos de Camp David; Turquía sostiene un TLC desde 2015 y un Acuerdo de Cooperación Estratégica celebrado en 2022 entre Recep Erdogan e Iván Duque; y Arabia Saudita suscribió compromisos de cooperación en minería, educación y cultura durante la administración saliente de Gustavo Petro. Asimismo, los Emiratos Árabes Unidos anunciaron recientemente una donación de 10 millones de dólares para la emergencia del sismo, dentro de un historial de inversiones que incluye la presencia del fondo IHC de la familia real de Abu Dabi como socio de la familia Gilinski en el control accionario de Nutresa y participaciones en la mina de Santurbán, cuyos empresarios Jaime y Gabriel Gilinski asistieron a la posesión presidencial.
Los Altos del Golán representan un punto geográfico estratégico por su cercanía a Damasco, su función en la contención de la presencia militar de Irán y su aporte hídrico, al alimentar el río Jordán con cerca de un tercio del suministro de agua potable de Israel. Pese a que Siria intentó recuperar el control en la guerra del Yom Kipur en 1973 y se fijó una zona de separación bajo la ONU en 1974, Israel se anexionó el área en 1981 de forma no reconocida internacionalmente, estatus que cambió para Washington en 2019 bajo la presidencia de Donald Trump y que registró nuevos avances militares israelíes en 2024 tras la caída del régimen de Bashar al-Assad. Este giro diplomático de la nueva administración colombiana se suma al reconocimiento otorgado el pasado sábado a la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, revirtiendo la postura mantenida desde 2022 cuando se restablecieron relaciones con la República Saharaui.
