El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó ante el Congreso la determinación del Departamento de Estado que certifica a Venezuela en la lucha contra el narcotráfico, retirando la sanción previa al considerar que el país no ha incumplido sus compromisos. La medida se fundamenta en los avances reportados durante la gestión de la presidenta interina Delcy Rodríguez, destacando la cooperación bilateral que derivó en la neutralización de alias «Niño Guerrero», cabecilla del Tren de Aragua. Rodríguez asumió la jefatura de Estado hace nueve meses tras la intervención que causó la caída de Nicolás Maduro, proceso que permitió descongelar las relaciones diplomáticas entre Washington y Caracas.
En el marco del restablecimiento de relaciones, Estados Unidos y Venezuela concretaron un acuerdo comercial para la explotación de 17 campos estratégicos que otorgará a la nación norteamericana el control mayoritario de 65 mil millones de barriles de petróleo, proyectando inversiones por más de 100 mil millones de dólares e ingresos tributarios para el Estado venezolano por 209 mil millones de dólares. Como parte de los avances diplomáticos, el Departamento del Tesoro retiró a Delcy Rodríguez de la Lista Clinton, liberándola de las sanciones económicas vigentes desde 2018. En el ámbito regional, empresas colombianas y miembros de la Junta Directiva de Ecopetrol analizan las oportunidades de participación en el sector hidrocarburos del país vecino.
Por su parte, Colombia mantuvo la calificación de descertificación condicionada al considerarse que incumplió sus obligaciones de control de drogas durante la administración del expresidente Gustavo Petro. No obstante, el Gobierno estadounidense otorgó una exención de asistencia provisional por razones de interés nacional y anunció el redireccionamiento de fondos militares que duplicarán la financiación inicial destinada al país.
