Luego de 6 meses de suspensión de las estaciones Castilla y Acacías de Ecopetrol que operan en el departamento del Meta, Cormacarena levantó dicha medida preventiva de manera condicionada y provisional, con el fin de adelantar una revisión exhaustiva y permanente del vertimiento de aguas residuales tratadas sobre el río Guayuriba.
Según Andrés Felipe García Céspedes director de la Corporación, se ha tomado esta decisión para verificar que efectivamente se hayan cumplido las acciones de mejora en las que se comprometió Ecopetrol y así evitar la evidente contaminación que ha sufrido este importante afluente de Villavicencio.
“Lastimosamente Ecopetrol inició muy tarde estas obras que se habían exigido desde el mes de diciembre, lo que conlleva a que el invierno entrara y le impidiera continuar ejecutando estas obras, hasta el punto que un porcentaje de éstas, fue arrasada por una creciente del río (…) ahora estaremos atentos a que cumplan con las obras que se comprometieron con las comunidades y la Corporación”, explicó García Céspedes.
El director fue enfático en decir, que las actividades desarrolladas por las empresas petroleras, entre ellas Ecopetrol, han generado contaminación principalmente en el río Guayuriba.
