El grupo disidente bajo el mando de alias «Iván Mordisco» emitió un comunicado oficial en el que reconoce su responsabilidad en el atentado perpetrado el pasado sábado en la vía Panamericana, calificando el evento como un «error táctico». La organización armada sostuvo que la acción no estaba dirigida contra la población civil; sin embargo, la detonación en el sector El Túnel, en jurisdicción de Cajibío, Cauca, cobró la vida de 20 personas y dejó más de 50 heridos. Según el reporte de Medicina Legal, todas las víctimas fatales eran civiles que transitaban por el corredor vial en el momento en que se activó la carga explosiva durante un intento de emboscada contra unidades del Ejército.
Este hecho se suma a una secuencia de 32 ataques coordinados registrados entre el 25 y el 27 de abril en los departamentos de Cauca, Valle y Nariño, atribuidos al Bloque Occidental Jacobo Arenas. El Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC, informó que, entre los fallecidos en Cajibío, se encuentran tres miembros de comunidades indígenas. Eduin Capaz, coordinador de derechos humanos de la organización, detalló que la ofensiva ha dejado un saldo total de 67 personas heridas en la región, entre ellas 17 integrantes de pueblos originarios que actualmente reciben atención médica en distintos centros asistenciales del suroccidente del país.
En respuesta a estos actos, la Policía Nacional confirmó la captura de alias «Mi Pez», identificado como el cabecilla principal de la estructura Dagoberto Ramos. El operativo se realizó en el corredor entre Palmira y Palo Alto, donde el señalado autor intelectual fue ubicado junto a su pareja y un esquema de seguridad. El Ministerio de Defensa vinculó directamente a este sujeto con la planeación de la detonación en la vía Panamericana, calificando el procedimiento judicial como un avance clave para desarticular las redes responsables de la reciente escalada de violencia en la zona.
No obstante, las alteraciones al orden público persisten en el departamento del Valle del Cauca. La alcaldía de Dagua reportó que, durante la última noche, hombres armados interceptaron varios camiones de carga en la vía que comunica con la ciudad de Cali, obligando a los conductores a abandonar los vehículos para posteriormente incinerarlos
