Con una votación que no pasó desapercibida por el momento en que se realiza, el diputado Omar Ortega fue escogido como presidente de la Asamblea Departamental de Casanare para el periodo 2027. La decisión contó con el respaldo de nueve diputados, quienes también definieron el resto de la mesa directiva.
En la misma sesión, Luz Mery Niño fue ratificada como primera vicepresidenta, mientras que Germán Pinzón asumirá la segunda vicepresidencia, ambos con igual número de apoyos dentro de la corporación.
Tras su designación, Ortega expresó su agradecimiento por la confianza de sus colegas y aseguró que asumirá el liderazgo en una etapa clave, correspondiente al último año del periodo constitucional. Indicó que su gestión buscará una Asamblea más cercana a las comunidades, especialmente en zonas apartadas, con mayor participación ciudadana y presencia institucional.
Entre las prioridades planteadas para su presidencia, destacó el fortalecimiento del control político sobre el presupuesto departamental, con el objetivo de que los recursos de regalías e inversión se traduzcan en obras que impacten directamente a la población. Mencionó además iniciativas orientadas a reducir la pobreza multidimensional, ampliar la cobertura de servicios públicos, dinamizar la economía regional y avanzar en proyectos de conectividad vial, como la vía que conectaría a Yopal con el centro del país a través de El Morro hacia Labranzagrande.
El nuevo presidente subrayó el carácter multipartidista de la mesa directiva, integrada por representantes del Centro Democrático, el Partido Liberal y el Partido de la U, lo que, según afirmó, facilitará un trabajo conjunto en favor del desarrollo del departamento. Sobre un eventual endeudamiento, señaló que no hay una propuesta concreta en discusión y reiteró su intención de promover una corporación abierta y cercana a la ciudadanía.
Sin embargo, más allá de la elección, el hecho ha generado comentarios y suspicacias. La anticipación con la que se tomó la decisión llama la atención en el escenario político local, donde algunos sectores se preguntan si esta movida busca asegurar acuerdos antes de que se debiliten o se rompan las mayorías recientemente conformadas dentro de la Asamblea.
