El Gobierno de Colombia formalizó su adhesión al Consenso de Ginebra durante la jornada de cierre del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. En su intervención, el embajador encargado ante el organismo, Álvaro Ayala, sostuvo que la expresión “salud y derechos sexuales y reproductivos” no es un lenguaje universalmente acordado ni tiene definición en tratados vinculantes dentro de la Resolución L.34, propuesta promovida por España y Alemania sobre acceso al agua potable, saneamiento e higiene menstrual.
En el desarrollo de las votaciones, la representación colombiana se abstuvo en la enmienda que planteaba retirar dicha referencia del texto final —propuesta que no prosperó en el Consejo—, y votó a favor de extender hasta el año 2028 el mandato de la Misión Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela. De igual forma, la delegación manifestó que interpreta el término “género” y derivados como “violencia de género” o “perspectiva de género” con base en el artículo 7.3 del Estatuto de Roma, bajo la premisa de ser orientaciones para asegurar la igualdad y prevenir la discriminación.
Esta postura se da tras la salida de Colombia de la Coalición por la Igualdad de Derechos (Equal Rights Coalition), organismo internacional conformado por 44 países. Sobre esta decisión, la organización Caribe Afirmativo indicó a El Espectador que el Gobierno justificó el retiro por considerar la participación como un legado de la administración anterior, al tiempo que expresó su preocupación por las declaraciones en la ONU, señalando que la posición oficial plantea una lectura restrictiva frente a los desarrollos de la Corte Constitucional en la sentencia C-055 de 2022 sobre derechos sexuales y reproductivos.
