El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) suspendió temporalmente los controles y registros de tráfico de vehículos en todo el país. La medida, reportada este martes por medios como CNN y Fox News, se adoptó para revisar los protocolos internos tras la muerte de dos migrantes a manos de agentes federales durante operativos viales recientes. La restricción rige para la División de Operaciones de Control y Expulsión (ERO), cuyos oficiales deberán apoyarse obligatoriamente en policías locales si requieren detener un automóvil.
La decisión administrativa coincide con el deceso de un ciudadano colombiano de 26 años, identificado por organizaciones civiles como Joan Durán, quien contaba con permiso de trabajo y seguro social. El hecho ocurrió en Biddeford, Maine, donde un agente de ICE disparó contra el joven. Según declaraciones del secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, transmitidas al senador Andy King, el oficial abrió fuego porque el conductor intentó usar el automóvil como arma para evitar su detención. Este argumento de defensa propia coincide con el presentado por la agencia en incidentes previos, como el tiroteo contra la ciudadana estadounidense Renée Good en Minnesota el pasado enero.
Días antes del suceso en Maine, se registró la muerte del ciudadano mexicano Lorenzo Salgado Araujo bajo circunstancias similares en Texas. De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Salgado Araujo se encontraba en situación migratoria irregular y también fue interceptado a bordo de su vehículo por agentes de control de deportación. La sucesión de ambos casos en menos de una semana motivó la suspensión inmediata de estas prácticas de fiscalización en carreteras por parte de la autoridad migratoria estadounidense.
