El gobierno de Chile, bajo la nueva administración del presidente José Antonio Kast, inició este jueves el primer vuelo de deportación masiva de ciudadanos extranjeros en situación irregular, marcando el comienzo de una política de control fronterizo estricto. Según confirmó la Cancillería de Colombia, este jueves en la noche aterrizó en territorio nacional un vuelo con aproximadamente 20 ciudadanos colombianos. La aeronave realizó previamente una escala en Bolivia para entregar a otros ciudadanos expulsados, en un operativo coordinado por las autoridades chilenas tras identificar cargos que incluyen desde ingresos ilegales por pasos no habilitados hasta delitos de robo.
Esta medida hace parte de una de las promesas centrales de campaña del mandatario chileno, quien asumió el cargo el mes pasado con el compromiso de contener la inmigración irregular y reducir los índices de violencia. Kast ha justificado estas acciones señalando que recibió un país con más de 300.000 extranjeros en condición irregular, vinculando a algunos de ellos con estructuras de crimen organizado. Además de los vuelos de expulsión, la administración chilena ha anunciado proyectos de infraestructura fronteriza, como la construcción de una zanja en el límite norte con Perú y Bolivia, para impedir el tránsito de migrantes a través de zonas no custodiadas.
Ante este panorama, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha reiterado su llamado a los connacionales residentes en el cono sur y en Estados Unidos para que regresen voluntariamente al país. Durante sus intervenciones, el mandatario colombiano ha advertido que los cambios políticos en estas naciones han consolidado discursos que señalan a la población migrante como un adversario, lo que podría derivar en un deterioro de la calidad de vida de las familias residentes. En Chile, la comunidad colombiana representa la tercera colonia extranjera más grande, con más de 209.000 ciudadanos que equivalen al 11 % de la población inmigrante total según el Instituto Nacional de Estadísticas de ese país.
