Con arengas y pancartas, el magisterio de Casanare alzó su voz de protesta y reclamo por las necesidades en la prestación del servicio de salud ocupacional, suministro de medicamentos y deficiencia en las remisiones; crisis derivada a partir de la ley 100, en el que se les obliga a afiliarse en EPS actualmente colapsadas.
La medida fue adoptada por los 2.500 docentes del departamento que se unieron a las 24 horas de paro Nacional, en el que se solicita al Gobierno Nacional la atención en temas como prestación de servicios de salud a tiempo para los maestros, garantías en el fondo de prestaciones sociales y la financiación de la educación, último punto en el que se plantea el alza del producto interno bruto para fortalecer necesidades presentes ante la crisis de canasta educativa, infraestructura y administrativos.
Luis Eduardo Correa, Presidente del Sindicato de Maestros de Casanare – SIMAC, manifestó que con el Gobierno Departamental «hemos coincidido en hacer causa común con alcaldes, concejales, asamblea y todos los entes interesados en el tema de educación para exigir al gobierno nacional mayor financiación y recursos para las regiones”.
El Licenciado explicó que así como el Ministerio exige a las regiones tareas de cobertura educativa, también debe ser coherente con el apoyo financiero que permita garantizar la óptima prestación del servicio.
Neira Inés Rodríguez, Secretaria de Educación confirmó que se continuará trabajando sobre el estudio de necesidades registradas por las instituciones educativas para concretar el informe que será soporte de la solicitud de garantías por la construcción de una educación ‘Con Paso Firme’ en Casanare, a presentarse próximamente ante el propio Ministerio de Educación Nacional.
