La Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) rechazó por unanimidad la polémica propuesta de la FIFA para privatizar entre el 20% y el 30% de los derechos comerciales del Mundial mediante el programa FIFA Forward Enterprise. La postura fue adoptada de forma contundente por los presidentes de las 41 asociaciones miembro de la región, alineándose con el firme rechazo previamente manifestado por la UEFA.
La confederación argumentó su decisión señalando la falta de debido proceso y transparencia institucional, el uso de plazos acelerados y la ausencia de aprobación por parte de los órganos de gobernanza correspondientes de la FIFA. Además, cuestionaron la necesidad de recurrir a fondos o inversores privados para financiar programas de desarrollo tras la realización de la Copa del Mundo más rentable en la historia del organismo rector.
Con el «no» en bloque de la Concacaf y la UEFA, ya son 96 las federaciones afiliadas que se oponen abiertamente al proyecto impulsado por Gianni Infantino. Los dirigentes de la región encomendaron a sus representantes en el Consejo de la FIFA exigir que se utilicen las elevadas reservas económicas del propio organismo para el desarrollo del fútbol continental, ratificando que el mayor activo del deporte no debe venderse a capitales externos.
