La Unión Europea no alcanzó este martes la unanimidad necesaria para imponer nuevas sanciones contra Israel, tras una reunión de ministros de Asuntos Exteriores celebrada en Luxemburgo. La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, confirmó al término del encuentro que los 27 Estados miembros mantienen posiciones divididas frente a las medidas de presión propuestas por un sector del bloque. A pesar de la creciente tensión en la región de Gaza y las demandas de diversos organismos internacionales, la falta de consenso impidió la adopción de medidas punitivas o restricciones adicionales contra el gobierno israelí.
Durante la sesión, las delegaciones de España e Irlanda lideraron una propuesta formal para suspender el Acuerdo de Asociación suscrito entre la Unión Europea e Israel en el año 2000. Dicho tratado establece una zona de libre comercio y cooperación bilateral, supeditada reglamentariamente al respeto de los derechos humanos y de los principios democráticos. Los representantes de Madrid y Dublín argumentaron que las operaciones militares actuales justifican una revisión de las cláusulas del acuerdo; sin embargo, otros países miembros se opusieron a la medida, bloqueando la posibilidad de avanzar en la suspensión de los beneficios comerciales.
Por su parte, Kaja Kallas señaló que, aunque no hubo consenso para las sanciones o la suspensión del tratado, la Unión Europea continuará monitoreando el cumplimiento de los estándares de derechos humanos en el marco de sus competencias.
