La Marina de Guerra del Perú entregó su versión oficial sobre el incidente armado ocurrido el pasado domingo en el río Putumayo, asegurando que la embarcación colombiana involucrada fue la que inició el intercambio de disparos. Según el comunicado emitido este martes por el Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú, la lancha se negó a identificarse y a acatar la orden de detención impartida por las autoridades navales en cercanías a la localidad de El Estrecho. Esta postura contradice la versión inicial entregada desde Bogotá, que calificaba el hecho como un ataque unilateral contra civiles en el sector fronterizo de El Encanto.
El gobierno peruano sostuvo que sus unidades militares actuaron en respuesta a una agresión armada proveniente de la nave colombiana durante un procedimiento de control fluvial. En el suceso perdió la vida el capitán de la embarcación, José Miguel Gutiérrez Baquero. No obstante, Lima insiste en que el enfrentamiento se produjo tras la resistencia de la tripulación a los protocolos de seguridad fronteriza, lo que derivó en el uso de la fuerza por parte de los uniformados peruanos.
Esta divergencia en los relatos ha elevado la tensión diplomática entre ambas naciones, que comparten una extensa frontera amazónica caracterizada por operativos de vigilancia contra el tráfico de ilícitos. Mientras Colombia exige detalles sobre la ubicación y situación jurídica de los dos tripulantes detenidos tras el incidente, Perú mantiene su posición de que el procedimiento se ajustó a la legalidad ante una amenaza inminente. La Cancillería peruana manifestó su disposición para colaborar con las investigaciones, pero enfatizó que la soberanía y la seguridad en sus aguas territoriales son la base de la actuación de su Marina.
