El caso se registró en la vereda Tacare de Nunchía en la tarde del viernes, donde una familia integrada por tres personas abuela, madre e hijo fueron atropellados por un conductor que presuntamente había consumido bebidas alcohólicas.
El fuerte impacto terminó con la vida de un pequeño de dos años que no soportó las heridas que dejaron el accidente. Su progenitora se encuentra en cuidados intensivos en el Hospital de Yopal a la espera de una remisión a un centro de salud de mayor nivel de complejidad.
Nelcy Amézquita una ciudadana cercana a esta familia explicó que este caso puede quedar en la impunidad, porque al conductor responsable del accidente no le hicieron la prueba de alcoholemia de manera inmediata.
“Según testigos al parecer, el conductor estaba ebrio, porque el carro iba en zigzag cuando se presentó el mortal accidente de tránsito”, afirmó.
Amézquita hizo una solicitud a quien corresponda, para que haya mayor vigilancia en las vías de esta zona del país y que de ser posible se instale la señalización pertinente.
“Además es necesario que se ubiquen reductores de velocidad en varios puntos de la vía para que los conductores bajen la velocidad en esta vía por la que a diario transitan decenas de personas para llegar a sus casas. Las autoridades no deben esperar a que pasen más casos dolorosos como el que ocurrió en los últimos días”, afirmó Nelcy Amézquita.
