Con la construcción de un espacio de reconciliación entre la naturaleza y el hombre, en el bioparque Los Libertadores del municipio de Tame, departamento de Arauca y que consta de 470 hectáreas, buscan resarcir el daño de cultivos ilícitos y deforestación.
Evidenciando que el departamento de Arauca, en especial el municipio de Tame, es uno de los principales municipios de la jurisdicción de Corporinoquia en el que existieron todos los actores armados ilegalmente, se priorizó el trabajo para la formulación del proyecto bosque de paz, una estrategia ambiental que resulta de la firma de los acuerdos de paz entre el gobierno nacional y la guerrilla de las FARC.
Por lo anterior, se desplazó una comisión conjunta de Corporinoquia, encabezado por la directora general, Martha Plazas Roa; la directora territorial de la Corporación en el departamento de Arauca, ingeniera Liliana Agudelo y profesionales del área de biodiversidad de la Corporación, para exponer al gobernador del departamento de Arauca, Ricardo Alvarado Bestene, al alcalde del municipio de Tame, Hernán Dario Camacho Sarmiento y a la comunidad, en qué consiste la construcción de este bosque para la paz.
Descripción del proyecto
Una vez se reconoció que el medio ambiente fue un actor involucrado en medio del conflicto y que este generó la deforestación y contaminación de sus suelos por la siembra de cultivos ilícitos y el mal manejo de los recursos naturales, se busca ahora que sean restablecidos y reparados los ecosistemas.
Por esta razón se desarrolla este proyecto, que contempla 7 componentes, siendo el ejercicio de la conservación uno de los más importantes. “Lo que buscamos es que dentro de un espacio geográfico se desarrolle la recuperación de ecosistemas estratégicos con los relictos de bosque de galería y corredores ecológicos que están rotos por la deforestación”, señaló la ingeniera Martha Plazas Roa, directora general de Corporinoquia.
Así, con la restauración de corredores ecológicos a través de la recuperación con moriche y sistemas agroforestales como motor dinamizador de la economía, se busca trabajar en pro de la recuperación de características de ecosistemas estratégicos.
