El Código de Policía presenta un espacio para los perros de razas potencialmente peligrosas y una serie de requisitos para sus tenedores, quienes al incumplirlo deberán pagar una multa de hasta ocho salarios mínimos legales diarios vigentes.
En otro apartado del Código, uno de los requisitos es que los dueños de estos animales deben tener una póliza de responsabilidad civil extracontractual, quien no la tenga enfrentará una multa tipo 4, es decir 32 salarios mínimos diarios legales vigentes.
El patrullero Mauricio Martínez, encargado de la Policía Ambiental en Paz de Ariporo, advirtió que los perros son responsabilidad de los dueños y equivale a tener un niño, los cuidados, las medidas y las responsabilidades son del tenedor.
Las razas potencialmente peligrosas en Colombia vienen inscritas en una ley nacional, la 746 de 2002. “Perros que pertenecen a una de las siguientes razas o a sus cruces o híbridos: American Staffordshire Terrier, Bullmastiff, Dóberman, Dogo Argentino, Dogo de Burdeos, Fila Brasileiro, Mastín Napolitano, Pit Bull Terrier, American Pit Bull Terrier, De presa canario, Rottweiler, Tosa Japonés”, se lee en la normativa.
Para Martínez, el riesgo va “de la mano del mal cuidado de los tenedores de estas razas, de ahí viene la serie de recomendaciones”.
La principal sugerencia es que se debe saber qué clase de mascotas se tendrá en los hogares, si es un apartamento pequeño, pues tener un perro pequeño. Pero hay casos de apartamentos pequeños con perros grandísimos, este perro llega a un grado de estrés y es cuando se puede tornar agresivo por esa energía que tiene acumulada.
Muchas veces lo que es un juego para el canino, se convierte en una mordedura porque el animal no mide la fuerza de lo que sucede.
Haciendo mención al artículo 124 de este Código, numeral 3, es una multa tipo 2 transportar en vía pública un perro de esta raza sin traílla y sin bozal.
Se recomienda sacar todos los días a los perros a ejercitarse, aseverando que “cualquier perro se torna peligroso si no tiene en cuenta unos buenos cuidados”.
Otro punto a tener en cuenta es el tener al día las vacunas, debido a que, si se produce una mordedura, el veterinario o médico podrá tomar determinaciones y descartar posibles enfermedades transmitidas por el animal.
El darle una buena alimentación y cuidados de aseo es fundamental.
El mensaje de las autoridades a los tenedores de mascotas es claro: no tengamos una mascota si la vamos a tener en condiciones lamentables o no vamos a saber qué hacer con ellas. Los animales son seres sintientes, al serlo, hacen parte de la cotidianidad y al igual que un miembro de la familia requiere unos cuidados.
El código de policía y convivencia dice al respecto lo siguiente.
Artículo 126. Ejemplares caninos potencialmente peligrosos.
Se consideran ejemplares caninos potencialmente peligrosos aquellos que presenten una o más de las siguientes características:
- Caninos que han tenido episodios de agresiones a personas; o le hayan causado la muerte a otros perros.
- Caninos que han sido adiestrados para el ataque y la defensa.
- Caninos que pertenecen a una de las siguientes razas o a sus cruces o híbridos: American Staffordshire Terrier, Bullmastiff, Dóberman, Dogo Argentino, Dogo de Burdeos, Fila Brasileiro, Mastín Napolitano, Bull Terrier, Pit Bull Terrier, American Pit Bull Terrier, de presa canario, Rottweiler, Staffordshire Terrier, Tosa Japonés y aquellas nuevas razas o mezclas de razas que el Gobierno nacional determine.
Artículo 127. Responsabilidad del propietario o tenedor de caninos potencialmente peligrosos.
El propietario o tenedor de un canino potencialmente peligroso, asume la total responsabilidad por los daños y perjuicios que ocasione a las personas, a los bienes, a las vías y espacios públicos y al medio natural, en general.
Parágrafo. El Gobierno reglamentará en un término de seis (6) meses lo relacionado con la expedición de las pólizas de responsabilidad civil extracontractual que cubrirán este tipo de contingencias.
Artículo 128. Registro de los ejemplares potencialmente peligrosos.
Las categorías señaladas en los artículos anteriores de este capítulo, deben ser registrados en el censo de caninos potencialmente peligrosos que se establecerá en las alcaldías, para obtener el respectivo permiso. En este registro debe constar necesariamente:
- Nombre del ejemplar canino.
- Identificación y lugar de ubicación de su propietario.
- Una descripción que contemple las características fenotípicas del ejemplar que hagan posible su identificación.
- El lugar habitual de residencia del animal, con la especificación de si está destinado a convivir con los seres humanos o si será destinado a la guarda, protección u otra tarea específica. Para proceder al registro del animal, su propietario debe aportar póliza de responsabilidad civil extracontractual, la que cubrirá la indemnización de los perjuicios patrimoniales que dichos ejemplares ocasionen a personas, bienes, o demás animales; así como el registro de vacunas del ejemplar, y certificado de sanidad vigente, expedido por la Secretaría de Salud del municipio. Será obligatorio renovar el registro anualmente, para lo cual se deberán acreditar los requisitos establecidos para la primera vez. En este registro se anotarán también las multas o medidas correctivas que tengan lugar, y los incidentes de ataque en que se involucre el animal. Una vez registrado el ejemplar, la autoridad distrital, municipal o local delegada, expedirá el respectivo permiso para poseer esta clase de perros. Este permiso podrá ser requerido en cualquier momento por las autoridades de Policía respectivas.
Parágrafo El propietario que se abstenga de adquirir la póliza de responsabilidad civil extracontractual, acarreará con todos los gastos para indemnizar integralmente al (los) afectado(s) por los perjuicios que ocasione el ejemplar, sin perjuicio de las sanciones que establezca la ley.
Artículo 129. Control de caninos potencialmente peligrosos en zonas comunales.
En los conjuntos cerrados, urbanizaciones y edificios con régimen de propiedad horizontal, podrá prohibirse la permanencia de ejemplares caninos potencialmente peligrosos, a solicitud de cualquiera de los copropietarios o residentes y por decisión calificada de tres cuartas partes de las asambleas o de las juntas directivas de la copropiedad.
Artículo 130. Albergues para caninos potencialmente peligrosos.
Las instalaciones de albergues para los ejemplares de razas potencialmente peligrosas, deben tener las siguientes características: las paredes y vallas ser suficientemente altas y consistentes y estar fijadas a fin de soportar el peso y la presión del animal; puertas de las instalaciones resistentes y efectivas como el resto del contorno y con un diseño que evite que los animales puedan desencajar o abrir ellos mismos los mecanismos de seguridad. El recinto estará convenientemente señalizado con la advertencia que hay un perro peligroso en el lugar.
Artículo 131. Cesión de la propiedad de caninos potencialmente peligrosos.
Toda compra, venta, traspaso, donación o cualquier cesión del derecho de propiedad, sobre el ejemplar canino clasificado como potencialmente peligroso, se anotará en el registro del censo de caninos potencialmente peligrosos, y en caso de cambio de distrito, municipio o localidad del ejemplar se inscribirá nuevamente donde se ubique la nueva estancia, con la copia del registro anterior.
Artículo 132. Prohibición de la importación y crianza de caninos potencialmente peligrosos.
Dado su nivel de peligrosidad, se prohíbe la importación de ejemplares caninos de las razas Staffordshire terrier, American Staffordshire terrier, Bull Terrier, Pit Bull Terrier, American Pit Bull Terrier, o de caninos producto de cruces o híbridos de estas razas, así como el establecimiento de centros de crianza de esta clase de ejemplares caninos en el territorio nacional.
Parágrafo. Lo dispuesto en el presente artículo no aplica para los animales utilizados en la prestación de los servicios de vigilancia privada y en labores de seguridad propias de la fuerza pública, cuyo manejo se regirá por las normas especiales sobre la materia.
Artículo 133. Tasas del registro de caninos potencialmente peligrosos.
Autorízase a los municipios para definir las tasas que se cobrarán a los propietarios por el registro en el censo de caninos potencialmente peligrosos, la expedición del permiso correspondiente, así como las condiciones por las cuales se suspenda o cancele el permiso para poseer ejemplares caninos potencialmente peligrosos.
Artículo 134. Comportamientos en la tenencia de caninos potencialmente peligrosos que afectan la seguridad de las personas y la convivencia.
Los siguientes comportamientos ponen en riesgo la seguridad de las personas y la convivencia por la tenencia de caninos potencialmente peligrosos y por lo tanto no deben efectuarse:
- Dejar deambular caninos potencialmente peligrosos en espacio público y privado, lugar abierto al público, o medio de transporte público.
- Trasladar un ejemplar canino potencialmente peligroso en el espacio público, zonas comunes o en los lugares abiertos al público o en el transporte público en que sea permitida su estancia, sin bozal, trailla o demás implementos establecidos por las normas vigentes.
- Incumplir las disposiciones establecidas para el albergue de caninos potencialmente peligrosos.
- Importar o establecer centros de crianza de razas de caninos potencialmente peligrosos sin estar autorizado para ello.
- Incumplir la normatividad vigente de registro, posesión, compra, venta, traspaso, donación o cualquier cesión del derecho de propiedad sobre caninos potencialmente peligrosos.
- Permitir a niños, niñas o adolescentes la posesión, tenencia o transporte de ejemplares caninos potencialmente peligrosos.
- Permitir tener o transportar ejemplares caninos potencialmente peligrosos a personas que tengan limitaciones físicas o sensoriales que les impidan el control del animal.
- Tener o transportar caninos potencialmente peligrosos estando en estado de embriaguez o bajo el influjo de sustancias psicoactivas.
- No contar con póliza de responsabilidad civil extracontractual por la propiedad o tenencia de ejemplares caninos potencialmente peligrosos, una vez el Gobierno nacional expida la reglamentación sobre la materia.
Parágrafo 1º. A quien incurra en uno o más de los comportamientos señalados en el presente artículo, se le aplicarán las siguientes medidas correctivas:
| COMPORTAMIENTOS | MEDIDA CORRECTIVA A APLICAR |
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Numeral 1 |
Multa General tipo 2 |
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Numeral 2 |
Multa General tipo 2 |
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Numeral 3 |
Multa General tipo 4 |
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Numeral 4 |
Multa General tipo 4; Suspensión definitiva de la actividad |
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Numeral 5 |
Multa General tipo 4 |
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Numeral 6 |
Multa General tipo 2 |
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Numeral 7 |
Multa General tipo 2 |
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Numeral 8 |
Multa General tipo 4 |
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Numeral 9 |
Multa General tipo 1 |
Parágrafo 2º. Si un ejemplar canino potencialmente peligroso ataca a otra mascota, su propietario será sancionado por la autoridad municipal competente con Multa General tipo 3 y estará obligado a pagar por todos los daños causados a la mascota. Si el animal es reincidente se procederá al decomiso, siendo un veterinario, preferiblemente etólogo, el que determine el tratamiento a seguir.
Parágrafo 3º. Si un ejemplar canino potencialmente peligroso ataca a una persona infligiéndole lesiones permanentes de cualquier tipo, su propietario será sancionado por la autoridad municipal competente con Multa General tipo 4 y estará obligado a pagar por todos los daños causados a la persona. Si el animal es reincidente se procederá al decomiso, siendo un veterinario, preferiblemente etólogo, el que determine el tratamiento a seguir.
<
p style=»text-align: justify»>Parágrafo 4º. Lo anterior sin perjuicio de las disposiciones contenidas en la Ley 1774 de 2016 y demás normas relacionadas con la protección animal y prevención del maltrato a los animales.
