Productores de arroz del departamento de Casanare expresaron su descontento tras una reunión con directivos de Fedearroz, al considerar que el encuentro finalizó sin respuestas concretas frente a la coyuntura que atraviesa el sector agrícola. Mauricio Cala, vocero de los cultivadores locales, sostuvo que la cita no ofreció alternativas viables para mitigar las problemáticas que arrastra la producción regional.
Entre las principales dificultades, Cala enfatizó el elevado costo de los insumos, la inestabilidad en los precios de venta y un rezago histórico en infraestructura. Sobre este último punto, reiteró la urgencia de concretar un distrito de riego que permita alternar las cosechas entre sistemas de riego y secano, lo que evitaría la sobreoferta concentrada en una sola época del año. Asimismo, cuestionó que los anuncios previos para impulsar esta obra no hayan registrado progresos.
De igual forma, el vocero manifestó su rechazo a la importación de arroz desde Ecuador durante la temporada de recolección nacional y solicitó al Gobierno medidas de protección a la oferta local. De acuerdo con el dirigente, este año el área sembrada en Casanare registró una caída de entre el 30 % y el 40 %, en un contexto donde el valor pagado por la cosecha es inferior al del periodo anterior, pese al alza en los costos operativos.
Finalmente, el gremio hizo un llamado a los molineros para ajustar las tarifas de compra que permitan cubrir los costos mínimos de producción. También solicitaron a la administración nacional priorizar la inversión en vías de transporte, la red de riego, la regulación del comercio exterior y la atención a las pérdidas causadas por las lluvias en la región.
