La Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz), en cabeza de su gerente general, Rafael Hernández Lozano, manifestó su preocupación por la compleja coyuntura económica que atraviesan los productores del país y, de manera particular, los del departamento de Casanare. La agremiación señaló que durante 2025 y 2026 los bajos precios de venta del cereal no han permitido cubrir los costos de producción, situación que se suma a la caída de la productividad por factores climáticos y a las graves afectaciones ocasionadas por las inundaciones en esta zona, considerada la principal cuenca arrocera del territorio nacional.
A las contingencias climáticas y de mercado, el gremio sumó críticas al esquema de compra por parte de la industria molinera en la región, argumentando que los incrementos en el precio del arroz paddy solo se hicieron efectivos cuando el 80 % de la cosecha ya se había comercializado por debajo de los costos de producción, a pesar de que los agricultores locales cumplieron con la reducción del área sembrada. Ante la pérdida de instrumentos históricos como el incentivo al almacenamiento y los precios de referencia eliminados en 2023, Fedearroz solicitó formalmente al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural la adopción urgente de mecanismos de refinanciación de deudas, así como un mayor control y ordenamiento a la comercialización que garantice condiciones previsibles y sostenibles para el sector.
