La junta directiva del Banco de la República aprobó un incremento de 25 puntos básicos en la tasa de interés de política monetaria, fijándola en el 12,25 %, nivel que representa su punto más alto desde la etapa de recuperación económica posterior a la pandemia. La determinación se tomó en medio de una votación dividida donde cuatro codirectores respaldaron el aumento de 25 puntos, un integrante abogó por un incremento de 50 puntos y los dos restantes votaron por mantener el indicador inalterado, sustentados en la necesidad de contener las presiones inflacionarias generadas por los precios internacionales y los efectos del reciente sismo.
La jornada marcó el debut del ministro de Hacienda, Miguel Gómez, en el seno del emisor, quien confirmó públicamente su voto a favor de la subida moderada de tasas, marcando un giro frente a la postura de su antecesor Germán Ávila, enfocado en la reducción del costo del dinero para dinamizar la economía. El gerente general del Banco de la República, Leonardo Villar, destacó la convergencia de objetivos con la cartera de Hacienda en materia de control de precios, mientras el tipo de intervención técnica continúa regulando el costo del crédito bancario, el consumo y los niveles de inversión empresarial en el país.
Durante la rueda de prensa posterior a la junta, la oficina de prensa del emisor limitó el cuestionario exclusivamente a temas de política monetaria, en cumplimiento de la directiva gubernamental 001 sobre vocería de altos funcionarios. Ante inquietudes sobre otros compromisos financieros de la Nación, como los créditos con el Fondo Monetario Internacional, el jefe de la cartera económica se abstuvo de responder, argumentando el estricto cumplimiento de los protocolos de comunicación vigentes para las intervenciones públicas institucionales.
