Las precipitaciones recientes en la Orinoquía mantienen bajo vigilancia a varios municipios de la región por la posibilidad de movimientos en masa e inundaciones, según el balance entregado este martes por Corporinoquia.
En relación con la inestabilidad de los terrenos, el 15,6% de los municipios de la jurisdicción se ubica en alerta roja por alta probabilidad de deslizamientos, mientras que un 40% se halla en alerta naranja y un 4,4% en amarilla. El 40% restante de la zona no registra alteraciones de consideración.
En materia hídrica, el 68,5% del territorio permanece en alerta naranja ante el aumento gradual en los caudales de ríos y caños. Asimismo, un 7,4% de la jurisdicción —con especial incidencia en sectores de Arauca y Vichada— se encuentra en alerta roja, lo que implica riesgo de desbordamientos.
La entidad ambiental y los organismos de socorro insistieron a las comunidades ribereñas y de zonas de ladera en monitorear grietas o variaciones en los cauces, evitar el paso por corrientes crecidas y atender los avisos emitidos por las autoridades locales mientras persista la temporada invernal.

