El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, le solicitó la renuncia al presidente de Colpensiones, Carlos René Montoya, pocas jornadas después de que fuera elegido en la junta directiva de la entidad por delegados del Ejecutivo y los ministerios de Hacienda y Trabajo. La determinación presidencial se produjo tras la fallida intervención de Montoya en la Comisión Séptima del Senado, donde el funcionario delegó en sus asesores la sustentación del modelo pensional e incurrió en imprecisiones técnicas sobre las cifras presupuestales del organismo, hecho que motivó duras críticas de senadores de diferentes bancadas e interrumpió el debate de control político.
A través de un comunicado oficial, la Presidencia sostuvo que la administración de los ahorros y pensiones de los colombianos exige la máxima responsabilidad, señalando que «en este gobierno no hay cargos para aprender sobre la marcha». La salida del directivo ocurre en un momento clave para la entidad administradora de fondos públicos, la cual había sido citada nuevamente para el próximo miércoles 30 de septiembre ante la cámara alta con el fin de exponer las proyecciones presupuestales del cierre de año y las metas operativas de cara a los siguientes periodos fiscales.
El remezón en la dirección de la entidad coincide con la petición enviada por Colpensiones a la Corte Constitucional para solicitar un aplazamiento de un año en la entrada en vigor de la reforma pensional, fijada previamente para abril de 2027. La entidad advirtió que requiere una transición hasta abril de 2028 para evitar riesgos sistémicos ante el incremento de cotizantes, que pasarán de tres a casi diez millones de personas. De forma paralela, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, solicitó la apertura de un incidente de impacto fiscal sobre el fallo que dejó en firme el grueso de la norma, mientras el Gobierno evalúa la presentación de una contrarreforma en el Congreso.
