La Fiscalía General de la Nación anunció este domingo la reactivación formal de las órdenes de captura contra tres representantes del grupo armado Clan del Golfo, cuyos beneficios de suspensión habían sido otorgados en el marco de las conversaciones adelantadas con la administración previa. La determinación de la entidad judicial se produjo tras la decisión adoptada el pasado 11 de septiembre por el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, mediante la cual se dio por levantada oficialmente la mesa de diálogos con dicha organización. Los voceros requeridos por las autoridades son Orolzman Ostel Blanco, conocido con el alias de «Rodrigo Flechas»; Elkin Casarrubia Posada, alias «El Cura»; y Luis Armando Pérez, identificado con las alias de «Bruno» o «Jerónimo».
La fase de conversaciones entre el Estado y el Clan del Golfo se había instalado formalmente en Catar en diciembre del año pasado, proceso que posteriormente fue suspendido de manera unilateral por la agrupación armada en febrero de este año. Con el cambio de administración nacional se dio por cerrada la posibilidad de negociación, sumándose a la reactivación previa de las órdenes de captura contra delegados de otras estructuras como el Estado Mayor de Bloques y el Frente, la Coordinadora Ejército Bolivariano y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada.
El Clan del Golfo es considerado la organización armada al margen de la ley con mayor número de integrantes en el territorio nacional, sumando un pie de fuerza estimado entre 10.000 y 13.000 miembros distribuida en 292 municipios del país. Respecto al futuro de la confrontación con esta estructura, el presidente De la Espriella emitió un ultimátum en el que condicionó el cese de las acciones militares a la somera entrega de sus integrantes a la justicia, advirtiendo que de lo contrario se procederá al despliegue operacional de las Fuerzas Militares de conformidad con el marco legal aplicable.
