Las conflagraciones registradas desde el pasado sábado en el departamento de Boyacá, iniciadas en el municipio de Villa de Leyva, han consumido cerca de 800 hectáreas de vegetación en el parque Santuario de Flora y Fauna de Iguaque. Ante la gravedad de la emergencia ambiental, la Brigada Ambiental del municipio de Sáchica envió un requerimiento urgente a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) solicitando el apoyo de helicópteros y descargas de agua. Los voceros de la zona advirtieron que esta reserva natural constituye la principal fuente de regulación hídrica regional, garantizando el abastecimiento de los acueductos que surten a más de 30.000 habitantes.
El gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, informó que las labores de mitigación presentan mayores complicaciones durante las horas de la noche, momento en que las limitaciones para el sobrevuelo de aeronaves provocan la reactivación de los focos de calor y la pérdida de los avances operacionales logrados durante el día. Respecto a las causas del siniestro, el mandatario territorial no descartó la hipótesis de que el fuego haya sido provocado por la acción humana, anunciado una recompensa de hasta 45 millones de pesos para quien proporcione información que permita identificar a los responsables de la conflagración.
Las autoridades climáticas advirtieron que la multiplicación de estos incendios en departamentos como Boyacá y Tolima coincide con la antesala del fenómeno del Súper Niño, el cual prevé una temporada seca de severidad inédita en el país. El incremento de las emergencias forestales genera una alta presión sobre el sistema nacional de atención de desastres, organismo que opera a su máxima capacidad tras el despliegue de recursos y atención logística requeridos por el sismo registrado el pasado 10 de agosto.
