La ciudadanía y el gremio de la prensa de Cúcuta despidieron con flores y globos blancos al periodista judicial Cristian Herrera, de 50 años, asesinado por un sicario el pasado sábado en el barrio Quinta Oriental. El ataque ocurrió cuando el comunicador descendía de su camioneta para visitar a su suegra en compañía de su esposa e hija. El agresor, que vestía de negro y portaba un casco, le disparó en múltiples ocasiones. Aunque Herrera contaba con esquema de seguridad debido a un historial de amenazas, exilio en Chile y un atentado en 2017, sus escoltas no se encontraban con él en el momento del crimen.
Pese a que actualmente se desempeñaba como asesor en la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Alcaldía de Cúcuta, Herrera mantenía activa su labor investigativa independiente y formaba parte de la red de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP). De hecho, apenas unas horas antes del homicidio, publicó en su cuenta de X un dato reservado sobre la cancelación de la visa estadounidense a un senador recién electo de Norte de Santander y una supuesta orden de la Fiscalía para extinguir el dominio de sus bienes. Tras el suceso, la Alcaldía, la Gobernación y la Policía condenaron el hecho y ofrecieron una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información que permita capturar a los responsables.
Con una trayectoria de 25 años, Herrera fue ampliamente galardonado, recibiendo el Premio Colprensa (2013), el Premio Nacional Semana (2016), el Premio Regional La Bagatela (2016) y el Premio Orlando Sierra (2020). La FLIP alertó sobre la creciente vulnerabilidad de la prensa en las regiones y reportó que este es el segundo homicidio de un periodista en Colombia en lo que va del año. El caso anterior fue el de Mateo Rueda, comunicador del portal El Confidente, acribillado a principios de mayo en Briceño, Antioquia, en un crimen atribuido por las autoridades a las disidencias de alias Calarcá.
