Las recientes condiciones meteorológicas registradas en la región modificaron nuevamente el panorama de riesgo en la jurisdicción de la Corporación Autónoma Regional de la Orinoquia, Corporinoquia. De acuerdo con el reporte oficial emitido desde Yopal, el 43 % del territorio permanece en alerta amarilla por condiciones hidrológicas. En Casanare, este nivel cobija a los municipios de Maní, Aguazul, Chámeza, Recetor, Orocué, San Luis de Palenque, Nunchía y Paz de Ariporo; en Arauca, a las poblaciones de Arauca y Cravo Norte; en Vichada, a Santa Rosalía, La Primavera, Puerto Carreño y Cumaribo; y en Boyacá, a Pajarito y Labranzagrande.
Por su parte, el 30 % de la jurisdicción se encuentra en alerta naranja hidrológica. Esta medida abarca a la totalidad de los diez municipios de Cundinamarca pertenecientes a la jurisdicción. En Casanare, incluye a Villanueva, Sabanalarga, Tauramena, Monterrey, Yopal, Támara, Pore, Sácama, La Salina, Hato Corozal y Trinidad; en Arauca, a Puerto Rondón, Tame y Arauquita; mientras que en Boyacá comprende a Paya y Pisba. Asimismo, la autoridad ambiental confirmó que el IDEAM mantiene un monitoreo permanente sobre el río Agua Clara, en el límite entre los departamentos de Arauca y Vichada.
Respecto a la amenaza por deslizamientos de tierra, el 42 % de la jurisdicción se halla en alerta naranja. En Cundinamarca, esta condición comprende a los municipios de Une, Cáqueza y Fosca; en Casanare, a Villanueva, Sabanalarga, Monterrey, Tauramena, Aguazul, Chámeza, Recetor y Pore; en Boyacá, a Pajarito, Labranzagrande, Pisba y Cubará; y en Arauca, a las localidades de Tame, Fortul y Saravena. En cuanto a la alerta amarilla por esta misma variable, el 7 % de la jurisdicción continúa bajo esta condición en los municipios cundinamarqueses de Chipaque, Ubaque y Choachí.
El cambio más significativo del reporte oficial corresponde al incremento de la alerta roja por deslizamiento, la cual aumentó hasta alcanzar el 20 % del territorio. En el departamento de Cundinamarca, esta situación de máximo riesgo afecta a Gutiérrez, Guayabetal, Quetame y Paratebueno; mientras que en Casanare comprende a Yopal, Nunchía, Támara, Sácama, Paz de Ariporo y Hato Corozal. Ante este escenario, Corporinoquia reiteró su llamado a la comunidad para mantenerse informada sobre las variaciones en los caudales de los ríos y la estabilidad del terreno, e instó a atender de manera prioritaria las indicaciones impartidas por las autoridades locales y los organismos de socorro.

