El vicepresidente de la República, José Manuel Restrepo, anunció durante el congreso anual del gremio Acolgen en Bogotá que el Gobierno Nacional priorizará la explotación y el desarrollo de minerales estratégicos y tierras raras dentro de los cuatro ejes principales de su política minero-energética. El funcionario señaló que, a la par con la reactivación de los hidrocarburos como petróleo y gas, el país cuenta con la capacidad de multiplicar por diez el acceso a recursos clave como cobre, níquel, litio y minerales raros. Estos insumos resultan fundamentales para la fabricación de componentes tecnológicos como baterías y microchips, así como para el desarrollo de inteligencia artificial y sistemas de defensa.
La hoja de ruta contempla reservas potenciales de cobre en zonas como Mocoa, yacimientos de coltán en Guainía y hallazgos recientes de tungsteno en el departamento de Caldas. En este contexto, el presidente Abelardo de la Espriella y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, firmaron un memorando de entendimiento orientado al aseguramiento de las cadenas de suministro de materiales críticos. De acuerdo con información de la Cancillería, Colombia no solo busca la extracción de las materias primas, sino también el establecimiento de una industria nacional de procesamiento de estos minerales.
La estrategia se enmarca en las acciones de Estados Unidos por consolidar cadenas de abastecimiento que reduzcan la dependencia frente a China, país que concentra la mayor parte de las reservas mundiales de tierras raras y el 91% de su procesamiento global. Frente a los retos del sector, el vicepresidente Restrepo reconoció el impacto de la extracción no autorizada en zonas como Guainía e Inírida, argumentando que avanzar en la explotación formal busca contrarrestar la expansión de la minería ilegal y los fenómenos de deforestación registrados en los últimos cuatro años.
