La Oficina del Consejero Comisionado para la Paz y la mesa de diálogos entre el Gobierno Nacional y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (Cneb) confirmaron que la primera Zona para la Capacitación Integral y de Ubicación Temporal (ZUT) comenzará a operar durante la primera semana del mes de junio. El anuncio se dio tras la conclusión de un encuentro comunitario en el que participaron más de 400 líderes sociales procedentes de 40 veredas, junto a 15 representantes de cabildos indígenas del departamento del Putumayo. El jefe de la delegación gubernamental, Armando Novoa, precisó que este primer espacio piloto estará localizado en jurisdicción del municipio del Valle del Guamuez y albergará inicialmente a un contingente de cien integrantes de la mencionada estructura armada para iniciar su proceso de reintegración social.
El diseño operativo de las zonas temporales contempla una vigencia institucional de diez meses y contará con la vigilancia directa de la Fuerza Pública para garantizar la seguridad perimetral de los municipios receptores. De acuerdo con las pautas fijadas por los negociadores, los miembros de la Cneb —organización que congrega a los Comandos de la Frontera y a la Coordinadora Guerrillera del Pacífico— permanecerán recluidos en los perímetros delimitados, bajo la prohibición explícita de portar prendas de uso privativo militar o armamento de cualquier tipo. Las directivas de la mesa indicaron que expertos del sector defensa, con experiencia previa en el desarrollo de los antiguos Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR) del acuerdo con las Farc, asesoran el montaje de este esquema logístico.
La implementación del modelo ha generado diversas reacciones entre la población civil y los analistas del conflicto en el suroccidente del país. Mientras que los comunicados oficiales de la Consejería de Paz destacan el respaldo de los asistentes de las mesas técnicas para construir agendas de desarrollo local, habitantes de la región han manifestado reservas bajo anonimato respecto a la falta de consulta previa con algunos mandatarios municipales. El jefe negociador Armando Novoa aclaró que, a diferencia del proceso del año 2016 donde los espacios se abrieron tras pactarse la dejación total de las armas, en el escenario actual con la Cneb se evaluará gradualmente el nivel de interacción y libre circulación con las comunidades rurales a medida que avancen los compromisos de la agenda bilateral.
