Desde las residencias del Tequendama, en el centro de Bogotá, el Pacto Histórico presentó la conformación del «Gabinete por la vida», una plataforma integrada por exministros y exfuncionarios de la administración de Gustavo Petro para ejercer control político al gobierno del presidente Abelardo de la Espriella. La estructura está conformada por Clara López, Irene Vélez, Yolanda Villavicencio, Guillermo Alfonso Jaramillo, Daniel Rojas, Antonio Sanguino, Felipe Harman, Juan David Correa, Gustavo Bolívar, Jaime Dussán, Astrid Cáceres, Andrés Camacho y Germán Ávila. Aunque se evalúa si actuarán como ministros espejo u operarán por sectores específicos, los integrantes vigilarán las carteras que ocuparon anteriormente.
El lanzamiento estuvo liderado por el expresidente Gustavo Petro y el senador Iván Cepeda, quien intervino en primer lugar para presentar al exmandatario como presidente del Pacto Histórico y destacar la trayectoria de los miembros del equipo. Cepeda indicó que el gabinete trabajará de forma coordinada con la bancada en el Congreso y diversas fuerzas políticas y sociales para defender las conquistas alcanzadas y proponer la agenda pública del partido. Asimismo, el congresista criticó las operaciones militares conjuntas con Estados Unidos e Israel por considerarlas una cesión de soberanía que requiere aval del Senado, y denunció presuntas judicializaciones masivas contra dirigentes de la colectividad.
Por su parte, el expresidente Petro afirmó que la misión del equipo es «dar luz» y oponer la razón frente a políticas orientadas al petróleo que, a su juicio, generan muerte. El exmandatario reiteró sus cuestionamientos sobre las pasadas elecciones presidenciales señalando el uso de perfiles falsos, celebró que dos terceras partes de sus reformas —como la pensional y la laboral— fueran aprobadas, y planteó la necesidad de estructurar nuevas agendas dirigidas a las clases medias urbanas. El representante Gabriel Becerra explicó a La Silla Vacía que la figura se inspira en el shadow cabinet o gabinete en la sombra del Reino Unido, adaptándolo como un espacio alternativo y de fiscalización cualificada a las políticas del Ejecutivo.
