El balance de víctimas fatales como consecuencia de los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron la zona norte de Venezuela hace una semana aumentó a 2.295 personas, mientras que el registro de heridos se elevó a 11.267 ciudadanos. Así lo informó este miércoles el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, en un reporte oficial donde detalló que las operaciones conjuntas han permitido el rescate de 6.461 personas en las zonas afectadas. Ante la magnitud de la tragedia humanitaria, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, decretó una jornada de siete días de duelo nacional en homenaje a las víctimas, en momentos en que un contingente superior a los 4.000 rescatistas nacionales e internacionales mantiene los esfuerzos de búsqueda en los centros urbanos.
En el despliegue de campo, edificaciones colapsadas y estructuras en ruinas comenzaron a ser señalizadas con la letra «D» de deceased (fallecido), un código que indica la finalización de las inspecciones de rescate de sobrevivientes según la nomenclatura internacional establecida para desastres biológicos y estructurales. Coordinadores de misiones de salvamento extranjeras, entre ellos Javier Rodes, del equipo de rescate español, explicaron a agencias de prensa que esta marcación permite optimizar los recursos logísticos al evitar la reinvención de esfuerzos en puntos donde ya se descartó la presencia de personas con vida. Las autoridades sectoriales precisaron que la gran mayoría de los inmuebles afectados en el estado costero de La Guaira, ubicado a 40 kilómetros de la capital, Caracas, ya completaron esta fase de verificación técnica.
Las brigadas de rescate especializadas, apoyadas por unidades logísticas aliadas, mantienen la remoción controlada de escombros en los perímetros habitacionales remanentes para garantizar la recuperación de cuerpos y la consolidación de los censos de población de las comunas. El parlamento venezolano indicó que los centros de atención médica provisionales, coordinados junto a los hospitales de campaña extranjeros, continúan procesando los ingresos de pacientes afectados por traumatismos severos, priorizando los traslados hacia las redes de salud periféricas de los estados menos impactados por los sismos del pasado miércoles.
