Con el fin de verificar la legalidad de los habitantes de nacionalidad venezolana que residen en el municipio y reducir situaciones que alteran la sana convivencia y seguridad de la región.
En coordinación con la secretaría de Gobierno municipal, Policía Nacional, Migración Colombia y Comisaría de Familia, en operativo conjunto, se realizó el inicio de la deportación de un ciudadano de origen venezolano, así como el cierre de establecimientos dedicados a la venta y consumo de bebidas embriagantes los cuales, no contaban con permiso de funcionamiento y eran administrados por ciudadanos extranjeros.

Asimismo se dejaron a disposición de Comisaría de Familia dos menores de edad de nacionalidad colombiana, quienes fueron sorprendidos deambulando por el sendero de la quebrada “La Tauramenera”, portando estupefacientes y arma blanca (cuchillo).

Mantener la tranquilidad a lo largo y ancho del departamento es una de las metas principales de las autoridades, por lo que se continuarán realizando más operativos y jornadas de deportación y así verificar la legalidad de la población extrajera presente en los municipios.
