Dicho represamiento mantiene en alerta a varias comunidades que viven en la zona ribereña
Según Miltón Oswaldo Fernández, alcalde de San Luis de Gaceno, en las visitas técnicas que se han realizado por parte de personal experto y de representantes de las unidades de gestión de riesgos, tanto de Casanare como de Boyacá; al igual que personal de Corporinoquia y Corpochivor, se ha concluido que es imposible intervenir mecánicamente.
Una de las alternativas era realizar una explosión con dinamita; sin embargo como es una zona con alta probabilidad sísmica, esto podría generar impactos nocivos para la región, razón por la que se ha pensado en dejar que el propio río, sea quien vaya recuperando su lecho y se realice una evacuación natural.
Ante las condiciones que imposibilitan intervenir el represamiento, las autoridades de los municipios que revisten riesgo, dentro de los que se encuentran: Villanueva, Barranca de Upia, Sabanalarga y Cabullal, en Casanare; y San Luis de Gaceno en Boyacá, manifiestan que la ayuda que le solicitan al gobierno y a la Unidad Nacional de Gestión de Riesgos, consiste en colaboración para evacuar a las familias que se encuentran en las áreas de inminente riesgo.
