El proceso de transición entre el gobierno saliente de Gustavo Petro y la administración electa de Abelardo de la Espriella quedó oficialmente suspendido este martes, luego de que ambas partes confirmaran la ruptura de los canales institucionales. El estancamiento del empalme, que debía iniciar formalmente sus comisiones sectoriales, se precipitó tras una serie de declaraciones emitidas el pasado domingo por Carlos Alonso Lucio, estratega e ideólogo del equipo de De la Espriella. En una entrevista con la revista Cambio, Lucio afirmó que el mandatario electo no dudaría en extraditar a Petro a los Estados Unidos y sostuvo que el actual jefe de Estado incurrió en presunta traición a la patria, señalamientos que el sector oficialista calificó como el inicio de una persecución política articulada con actores internacionales.
Ante estos pronunciamientos, el apoderado judicial del presidente Petro, Alejandro Carranza, radicó una denuncia penal por los delitos de injuria y calumnia ante la Fiscalía General de la Nación, liderada por Luz Adriana Camargo. El documento recopila 13 declaraciones de Lucio que el Ejecutivo considera lesivas, incluyendo afirmaciones sobre supuestas actividades delictivas y menciones a un «voto fusil» en los pasados comicios. Como contraofensiva discursiva, el gobierno saliente recordó la condena de dos años y medio de prisión impuesta en el año 2000 por la Corte Suprema de Justicia contra Lucio por el delito de falsa denuncia, cuya impugnación fue rechazada definitivamente por el alto tribunal el año pasado.
Por su parte, el presidente Petro reaccionó mediante extensos pronunciamientos en sus redes sociales en los que cuestionó el pasado de Lucio como antiguo militante del M-19 y vinculó su cercanía con De la Espriella a su papel histórico como defensores de sectores paramilitares. Aunque el mandatario saliente escaló la confrontación al afirmar inicialmente que no reconocía a De la Espriella como su sucesor legal, posteriormente matizó su postura manifestando respeto hacia los ciudadanos que votaron por el candidato electo. Carlos Alonso Lucio es, además, el cónyuge de la recién designada ministra de Educación, Viviane Morales, situación que añade una variable de tensión directa sobre el gabinete entrante en medio de la parálisis de las mesas técnicas que debían recibir el inventario del Estado.
