La Policía del Valle del Cauca confirmó el asesinato de Mileidy Villada, presidenta del Concejo de Obando y militante del Centro Democrático. La líder política fue interceptada por dos hombres armados cerca del barrio El Jardín, quienes le propinaron varios disparos antes de emprender la huida. Villada, quien ya había denunciado amenazas en su contra a través de panfletos que circularon en redes sociales, se convierte en una nueva víctima de la violencia sistemática contra líderes regionales, en una zona donde la Defensoría del Pueblo ya había emitido alertas tempranas por el control impuesto por estructuras armadas de alcance local.
El hecho ha provocado una inmediata reacción en el ámbito político nacional, especialmente entre los sectores de oposición. La senadora y candidata presidencial Paloma Valencia arremetió contra el Gobierno, acusándolo de guardar silencio frente a las intimidaciones de grupos ilegales que, según su denuncia, estarían presionando a la ciudadanía para influir en los resultados de los próximos comicios. En la misma línea, el candidato Abelardo de la Espriella se unió a las voces de rechazo, exigiendo justicia y garantías de seguridad para el ejercicio de la política en los territorios donde la presencia institucional es cuestionada.
La Defensoría del Pueblo reiteró que en Obando existe un riesgo permanente para la población civil debido a las reglas de comportamiento y la vigilancia impuestas por las organizaciones criminales que se disputan el control territorial. Pese a las solicitudes de acciones urgentes enviadas por la entidad a los organismos de seguridad, la vulnerabilidad de los representantes electos y defensores de derechos humanos persiste. Con el homicidio de Villada, la cifra de líderes sociales asesinados en Colombia en lo que va del año 2026 se eleva a 56 casos.
