El informe más reciente de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD, emitido este 18 de agosto con corte a las 6:30 de la mañana, elevó a 304 la cifra de personas fallecidas tras el reciente terremoto. El consolidado oficial da cuenta además de 4.548 personas heridas, 426 reportadas como desaparecidas y 356 rescatadas con vida. Frente a las variaciones numéricas respecto a los reportes previos, la dirección de la entidad explicó que los datos cambian a medida que las administraciones municipales contrastan y consolidan la información sobre daños y necesidades en sus territorios.
La emergencia abarca a cerca de la mitad del territorio nacional, registrando algún tipo de afectación en 15 de los 32 departamentos y en 427 municipios. En infraestructura habitacional, las autoridades contabilizan 29.554 viviendas destruidas, 134.342 viviendas averiadas y 267 edificios colapsados. Respecto a la red pública e institucional, el informe detalla daños en 303 centros de salud, 3.443 centros educativos y 3.905 centros comunitarios, estos últimos considerados estratégicos para el acopio de insumos, atención a damnificados y habilitación de refugios.
En materia de transporte y servicios básicos, el reporte confirma afectaciones en 413 vías, 86 acueductos, 49 puentes vehiculares, 13 puentes peatonales y 5 aeropuertos. Por su parte, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses informó que ha identificado formalmente a 300 víctimas mortales procedentes de los departamentos de Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca, entre las cuales figuran 22 menores de edad, logrando realizar la entrega de 293 cuerpos a sus respectivos familiares.
En el ámbito económico, proyecciones presentadas por la firma colombiana de ingeniería Ingeniar estiman las pérdidas totales en 30 billones de pesos, equivalentes a unos 9.500 millones de dólares; el análisis advierte que, a pesar de la gravedad del impacto, el perfil de riesgo del país contempla escenarios telúricos de mayor potencia. Frente a la atención de la contingencia, el exsubdirector de la UNGRD y experto internacional en desastres, Juan Carlos Orrego, señaló la importancia de imprimir rigor técnico a la respuesta estatal, enfatizando que el manejo de situaciones de desastre trasciende las decisiones evidentes y requiere una ejecución especializada por parte del Gobierno.
