La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD, entregó un nuevo consolidado sobre las afectaciones del terremoto, elevando la cifra de fallecidos a 329 personas, mientras que los heridos alcanzan los 4.600 y 234 ciudadanos continúan en condición de desaparecidos. En el recuento operacional oficial, los equipos de emergencia registran además la extracción con vida de 364 personas entre los escombros. En cuanto al impacto sobre el hábitat, el organismo reportó 173.501 viviendas con averías y 31.307 completamente destruidas, a lo que se suma un saldo inmobiliario de 5.884 edificaciones dañadas y 568 colapsadas en la zona del desastre.
El reporte institucional detalla igualmente graves perturbaciones en la infraestructura de servicios y movilidad del país, contabilizando daños en 408 centros de salud, 3.441 planteles educativos, 4.131 centros comunitarios, 428 tramos viales, 15 terminales aéreos y 111 acueductos. Asimismo, el balance técnico confirma afectaciones en 73 puentes vehiculares y 15 peatonales, mientras que en la atención a la fauna se registran 2.728 animales impactados por la emergencia y 1.205 rescatados por las cuadrillas de auxilio desplegadas en los municipios afectados.}
Ante la magnitud de la tragedia, analistas y expertos académicos enfatizan que el proceso de reconstrucción constituirá un escenario de discusión complejo entre el Estado, la ciudadanía, economistas, ingenieros y diversos sectores sociales. Los especialistas advierten sobre la necesidad de evitar la reproducción de vulnerabilidades previas en las comunidades de menores recursos, las cuales sufren con mayor rigor los estragos del desastre debido a la falta de estructuras sismorresistentes y a una menor capacidad financiera de recuperación.
