Las firmas encuestadoras Guarumo e Invamer publicaron sus últimos estudios de intención de voto antes de la primera vuelta presidencial del próximo 31 de mayo, revelando marcadas diferencias metodológicas en los escenarios de segunda vuelta. La medición de Guarumo para el diario El Tiempo ubica al senador del Pacto Histórico, Iván Cepeda, a la cabeza con un 37%, seguido por el candidato Abelardo de la Espriella con un 27,5%, y a la aspirante del Centro Democrático, Paloma Valencia, con un 21%. En las proyecciones de balotaje, Guarumo señala una ventaja en favor de los sectores de derecha, donde De la Espriella superaría a Cepeda por más de tres puntos porcentuales, rompiendo el empate técnico registrado el mes anterior.
Por su parte, la encuesta de la firma Invamer para Noticias Caracol reporta un panorama distinto, posicionando a Cepeda como puntero con el 44,6% de la intención de voto, cifra que lo acerca a las proyecciones de su campaña de buscar un triunfo definitivo en primera vuelta. En este estudio, De la Espriella amplía su ventaja en el segundo lugar al alcanzar el 31,6%, mientras que Paloma Valencia desciende al 14%, lo que compromete la viabilidad de su estrategia basada en el denominado voto útil. A diferencia de las proyecciones de Guarumo y las recientes publicaciones de AtlasIntel —compañía que afronta un proceso administrativo ante el Consejo Nacional Electoral—, Invamer proyecta una victoria de Cepeda en segunda vuelta por un margen superior a los siete puntos sobre sus contradictores.
Los consolidados estadísticos confirman que las opciones de centro, representadas por Sergio Fajardo y Claudia López, se mantienen al margen de los cupos definitivos con registros inferiores al 3% de apoyo, consolidando la polarización de la contienda. El análisis de microdatos refleja de igual forma la división conceptual del electorado frente a la actual administración del presidente Gustavo Petro, donde la desaprobación se situó en el 50,4% frente a un 45,8% de aprobación. Con una masa de ciudadanos indecisos que ronda el 28% según los analistas, los comités políticos centran sus esfuerzos de cierre de campaña en la captación de este sector definitivo para el escrutinio final.

