La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea presentó su primer balance oficial sobre el desarrollo de la primera vuelta presidencial, calificando la jornada electoral como ordenada y transparente. El jefe de la delegación diplomática, Esteban González Pons, reportó un parte de tranquilidad al indicar que los veedores desplegados en el territorio nacional no registraron incidentes de gravedad durante la apertura, votación o cierre de las mesas. En un sentido similar, el Instituto Republicano Internacional destacó el incremento de un punto y medio en los niveles de participación ciudadana frente a los comicios de 2022 y exhortó a los diferentes movimientos políticos a abstenerse de emitir declaraciones que puedan menoscabar la confianza de la ciudadanía en los resultados institucionales.
Frente a las posturas que cuestionan la transparencia del proceso, el registrador nacional, Hernán Penagos, defendió la solidez de las herramientas de cómputo y aclaró que el software empleado para el escrutinio es exactamente el mismo que fue seleccionado por el Congreso y el actual Gobierno para las elecciones legislativas de hace dos meses. No obstante, el presidente Gustavo Petro reiteró sus reparos al sistema y señaló que la coalición oficialista solo reconocerá los datos definitivos que emitan las comisiones escrutadoras integradas por jueces y notarios, argumentando que el preconteo informativo carece de carácter vinculante y que persisten dudas sobre las auditorías independientes y el rol de las empresas contratistas de la infraestructura electoral.
Las valoraciones del mandatario se sustentan en un informe de la Secretaría de Transparencia de la Presidencia, revelado por medios de comunicación, que expone supuestas inconsistencias en 251 mesas ubicadas en Bogotá, Medellín y consulados de los Estados Unidos. De acuerdo con el documento oficial, se detectaron discrepancias entre los tiempos de votación y el volumen de sufragios registrados en la modalidad anticipada en el exterior, así como mesas con un respaldo superior al 70% para la campaña de Abelardo de la Espriella. Pese a que el Ejecutivo afirmó que se habrían incorporado cerca de 800.000 cédulas de forma irregular al censo, analistas del sector electoral recordaron que históricamente las variaciones entre el preconteo preliminar y el escrutinio oficial en el país han sido mínimas, promediando un margen de variación del 0,5%.
