Un ciudadano venezolano de 45 años, identificado como Jesús Manuel Arenas Silva, falleció el pasado lunes bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en el estado de Georgia. Con este caso, la cifra de migrantes muertos en circunstancias similares asciende a 22 en lo que va de 2026, consolidando una tendencia al alza en la tasa de mortalidad dentro de las instalaciones de detención de la agencia federal.
Según el reporte oficial de ICE emitido este miércoles, Arenas Silva fue hallado inconsciente a las 7:46 a. m. a bordo de un autobús oficial que realizaba un traslado de internos entre el Centro de Detención del Condado de Irwin y el Centro de Procesamiento de Folkston D. Ray. A pesar de ser remitido de urgencia al Hospital del Condado de Irwin, el personal médico confirmó su deceso a las 8:31 a. m. por sospecha de un paro cardíaco, a la espera del dictamen definitivo de la autopsia. Las bases de datos migratorias indican que el fallecido ingresó de forma irregular a territorio estadounidense en octubre de 2021 y contaba con una orden de deportación emitida por un juzgado de Atlanta en abril pasado.
El deceso del ciudadano venezolano representa el cuarto fallecimiento de un migrante latino en incidentes relacionados con ICE en menos de una semana. Este récord se suma a las recientes muertes por disparos de los conductores Lorenzo Salgado Araujo (mexicano) en Texas y Joan Sebastián Guerrero (colombiano) en Maine —hecho que forzó la suspensión temporal de los controles de tráfico de la agencia—, además del atropellamiento mortal de otro ciudadano mexicano que huía de un operativo migratorio en Florida el pasado martes. Informes de la organización Human Rights Watch advierten que la tasa de mortalidad bajo custodia federal se ha duplicado, registrando su nivel más crítico en más de una década.
